lunes, 19 de diciembre de 2011

Ostensión-inferencia-reacción

A

veces me sorprendo pensando en el tremendo giro dramático pero por otra parte romántico de la situación sociopolítica global. Me pregunto no pocas veces a lo largo de la semana cómo hemos amanecido en unos tiempos de lucha y transformación global, de guerra de ideas y de estrategias llevadas a la práctica con una mínima cantidad de sangre que, debo reconocerlo, me consuela tanto como me desconcierta. Efectivamente, estoy hablando de las revueltas que se están dando –y van camino de convertirse en cliché - en civilizaciones occidentales distantes en lo cultural y en lo geográfico pero que comparten tradiciones parlamentarias más o menos longevas.

(...)

Y es que todo este contexto de beligerancia en las calles pero sobretodo en las mentes propias y en eso que llamamos nuestros círculos de afinidad, todo ese clima en el que cabe agonía económica, hambre, guerras, crisis, desfalcos, corrupción e indecencia casi pornográfica y que coexiste con el coraje de unos muchos, todo ha sido provocado por la información. Concretamente, por un estallido incontrolado de flujos de datos, sean veraces o malintencionadamente erróneos. Ha sido la creación de nuevas vías de comunicación de masas (publicaciones independientes, revistas comerciales, blogs, redes sociales, webzines, la explosión televisiva digital, los podcasts y en última instancia las redes sociales) la que ha sobreincrementado nuestra realidad de flujos de información. Como si de un corazón por el que entra y sale sangre constantemente, nuestra sociedad se ha visto en cierto modo hiperoxigenada. Puede verse como el fatal padecimiento de una sobredosis de información, o puede interpretarse en un sentido evolutivo, interpretando este desarrollo que se antoja imparable salvo apocalipsis que lo remedie como una aceleración hacia un sistema de organización y jerarquización social más horizontal, pero sobretodo más sobreinformado o, si lo prefiere el lector, de una menor restricción informativa.

Y si os apetece seguir la lectura, como la navidad me pone generoso, os regalo un ensayo de seis páginas (se lee en nada) con letra muy grande que os cuelgo por la patilla en Megaupload. Su título, "Ostensión-Inferencia-Reacción: de la sobredosis de información a la guerra de ideas". Y, efectivamente, si clicáis sobre él, BINGO, ensayo gratis.

Un abrazo y siento ser tan heterodoxo en el post de hoy, pero es que hay veces que me pongo a escribir y no acabo... así que por lo menos así puedo compartirlo.

Os quiere y os desea que no paséis frío,

JM Martín

PD: Llámese "ostensión-inferencia" al patrón de transmisión de información en el cual un emisor se manifiesta (ostensión) y un receptor interpreta y deduce a partir de la información manifestada (inferencia).


No hay comentarios:

Publicar un comentario