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domingo, 4 de marzo de 2012

Comentario de texto. Hoy, las provincias y las #intifallas


Partiendo de la base de que no tengo claro que protestar por los recortes antes de una mascletá, conociendo el carácter exacerbado de la masa fallera y la politización a la que se prestan, sea lo más adecuado, os propongo que leáis este artículo de Las Provincias:

http://www.fallasvalencia.es/noticias/abucheos-mascleta-degeneran-altercado-balcon-municipal

Después, comentemos las carencias de ética y los excesos de estilo, todo lo cual será escrito en mayúsculas por mi parte.

1) "En el balcón del Ayuntamiento no disfrutaron tanto, primero porque las falleras mayores de Valencia y sus cortes de honor sufrieron de nuevo los gritos y abucheos de una minoría muy ruidosa, QUE SUPUESTAMENTE se reúne para criticar los recortes del Gobierno".

A ver... ¿supuestamente? Ese vocablo deja una intención subyacente, que es poner al lector en una tesitura de sospecha perniciosa hacia esa "minoría muy ruidosa". ¿Se manifiestan por los recortes del gobierno o porque son unos antipatriotas y desean amargar el dulce de la nostra festa a los valencianos de bien? Sí, este es un caso de lujazo léxico de libro. Era algo innecesario y, por tanto, sobra, porque esta minoría ruidosa se manifiesta para protestar contra unos recortes y eso no se puede poner en tela de juicio.

2) "El enfrentamiento robó protagonismo al primer día festivo de las Fallas, una jornada para comprobar las ganas de fiesta de la gente Y, SOBRETODO, LAS POSIBILIDADES DE NEGOCIO EN LA CIUDAD."

Si en las elecciones estatales del pasado 20N el Partido Popular reventó hasta la saciedad la palabra "trabajo", ahora este medio abusa de una referencia -falaz hasta el vómito, por cierto- a la tesitura económica. Pese a que una gran cantidad de gente no se plantee que en realidad se le está vendiendo una moto, como cuando se emplean tantas otras palabras "talismán", esta referencia se desmonta sola. Porque, en primer lugar, las posibilidades de negocio en una ciudad en fiestas se determinan sumando una cantidad muy grande de variables, como los trayectos programados para las marchas propias de la fiesta (la ofrenda), la ubicación de los negocios y los productos y servicios que estos dispongan, la coyuntura económica local, el tipo de moneda y, algo muy importante, la situación económica de los foráneos que decidan acercarse a disfrutar de la fiesta. En segundo lugar, este argumento se cae sólo porque estos últimos mencionados turistas no deciden venir en fallas a día 4 de Marzo, sino bastante antes, por aquello de la planificación de las vacaciones que todo hijo de vecino hace y por aquello de que reservar el transporte con antelación supone un ahorro.

3)
‎"La alcaldesa Rita Barberá,FIEL A SU COSTUMBRE de saltarse algunos días la agenda para descansar y cargar pilas de cara a la próxima semana, no acudió al balcón, LO QUE HACE TODAVÍA MÁS INEXPLICABLE los insultos que los integrantes de la protesta dirigían al Consistorio".

En primer lugar, Rita puede alterar su agenda para descansar, pero nunca ha faltado a su cita con la fiesta. De hecho, fue precisamente ayer 3 de Marzo cuando faltó por primera vez de manera voluntaria a una mascletá desde que forma parte del mobiliario urbano de Valencia, perdón, desde que es alcaldesa.

En segundo lugar, si los protestantes claman supuestamente contra los recortes de un gobierno y estos acuden al consistorio para hacerlo puesto que este, como edificio oficial, es considerado símbolo y lugar propio para la protesta, no es de extrañar y mucho menos es inexplicable que se proteste en esa localización. Porque la protesta no es contra la alcaldesa, cuya ausencia por cierto se conoce in situ y por lo tanto es imposible de prever para los manifestantes, sino contra una institución. Si no quieren que las protestas coincidan con la mascletá en esa ubicación, que la celebren en la Plaza de Manises o en Galapagar.

4)
"la concejala socialista Pilar Calabuig adelantó que (...) sobre las protestas en sí, comentó que «NI LAS COMPARTO NI LAS DEJO DE COMPARTIR, son momentos muy críticos y todo el mundo ha sido joven como estos estudiantes», en referencia al origen de las protestas en los institutos."

Cuando una persona manifiesta su opinión, esta debe contener información. Cuando el posicionamiento de una persona es requerido, uno puede elegir no emitir ningún mensaje si no tiene una opinión formada y aducir la necesidad de informarse acerca de los hechos. Pero lo que hace esta edil socialista es un brindis al sol, un "quedemos bien con todo el mundo" que la deja en evidencia como un sujeto tibio y con ganas de mantener un estatus (política valenciana con aspiraciones) a base de no quedar mal con nadie. Y si esa es la actitud que ofrece un político de la oposición (es decir, hablar para no decir nada acerca de un tema de una sensibilidad muy alta), entonces... apañados vamos.

5) "Por el contrario, el portavoz de Compromís, Joan Ribó, LEJOS DE HACER UN LLAMAMIENTO A LA CALMA y que cesen las protestas dirigidas al balcón donde cada día se colocan las falleras maores, rechazó por «absurda y persecutoria la criminalización a la que está siendo sometida la coalición por parte del PP»."

Evidentemente, un partido al que se está acusando de azuzar a sus huestes en la calle (dios, parezco un redactor de Intereconomía) no va a pedir que cese algo que en teoría apoya y que según este periódico (¿fuentes, por favor?) organiza
.

Por otra parte, es genial el nivel de alarmismo y de paranoia de algunos medios y sectores políticos. Si hay que hacer un llamamiento a la calma en una pitada que dura menos de cinco minutos, es lógico que haya que golpear a estudiantes por cortar una calle. Pero no, ese prisma de percepción no nos sirve, porque es peligroso y puede redundar en un incremento de la tensión. Y entonces serían los voceros los corresponsables de algo muy desagradable. Quien leyera esto tras salir de un coma podría pensar que Joan Ribó debe pedir a sus jóvenes aprendices de terroristas que dejen de adosarse explosivos en la cintura cuando acudan a una mascletá y que dejen de quemar y destrozar mobiliario público. Y estamos hablando de una pitada que, además, no va dirigida ni a la Junta Central Fallera ni a ningún representante ni aficionado a la fiesta de las Fallas. Seamos serios y menos sensacionalistas.

y 6) ‎"La concejala de Jardines, Lourdes Bernal, miembro de la corte de honor de 1992, afirmó por su parte que UNA NIÑA QUE ACOMPAÑABA AL PIROTÉCNICO LLEGÓ A LLORAR POR LA TENSIÓN al cruzar la zona de la protesta para subir al balcón. EL PROPIO BENLLOCH (n.d.r: esto es, el pirotécnico) DESCARTÓ ESTA CAUSA y dijo que las lágrimas de su sobrina Ainhoa se debían a los nervios por la multitud."

Hay periodistas a los que uno no le coge el hilo. Paco Moreno, el redactor de este artículo -por llamarlo de alguna manera- es uno de ellos. Llena de bias (esto es, modaliza o subjetiviza descaradamente) el texto y luego resta de un golpe en la mesa credibilidad a su propia opinión, desmintiendo unas afirmaciones con una rotundidad contra sí mismo impropia ya no de un licenciado en Periodismo, sino de un estudiante de Comentario de Texto de 2º de Bachiller. Para quien todavía no lo haya pillado: el redactor pone el grito en el cielo por algo que ha pasado y luego acude a la fuente más fiable (el supuesto afectado) para desmentir que ese algo haya pasado. Todo un facepalm como colofón a un artículo lamentable.

CONCLUSIÓN: Sean o no acertadas las protestas, sean o no convenientes, sean o no las fallas unas fiestas politizadas, sí que hay una doble constatación de defunción a la que accedemos vía este artículo: la política está muerta y el periodismo huele a exactamente lo mismo.

JM Martín

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Las bombas se te apolillan, querido amigo israelí

O al menos es lo que ha debido pensar Aznar acerca del arsenal bélico de Israel, y sin querer y en un renuncio bastante gore se le ha escapado hoy en la asamblea anual del Congreso Mundial Judío. Cosas de la verborrea (que es como un no parar de diarrea verbal) y de la ¿neurorrea?, que es un término que me acabo de inventar para definir lo que es tener neurosis a borbotones.

En Israel, como todos sabréis, hay un pastel bastante generoso. Aunque deberíamos decir más bien que en Palestina hay un generoso pastel llamado Estado Israelí, porque esa es la realidad: el conflicto judeo-palestino no existiría si a Israel, ese estado creado como desagravio tras el holocausto, no le diera por anexionarse tierras ajenas de un modo pornográficamente imperialista hasta lo camorrista. Este problema, el de las anexiones indiscriminadas, ha generado un clima de constante desafío, de tensión bélica constante, en la región Palestina, cuyos pobladores atacan con piedras a los tanques, y responden con ataques terroristas al constante terrorismo de estado Israelí.

Si dependiese de la capacidad militar de estos dos países en función de su extensión en el mapa, esto no pasaría de una guerra lamentable entre dos estados relativamente pequeños. Pero claro, existen dos factores que deforman, y mucho, la teoría de la situación en una práctica monstruosa. El primer factor es el tradicional apoyo de EEUU. Muchos se plantean que Israel es el hermano pequeño de los norteamericanos, cuando lo que cabe es plantearse lo contrario: ¿acaso no influye más el lobby judío en la política exterior estadounidense que Norteamérica en la política exterior Israelí? El segundo factor es la desvergüenza a la hora de mentir y la efectividad a la hora de propagar los embustes. Sí, queridos lectores, el segundo factor es el constante embrutecimiento (des)informativo al que se somete sistemáticamente ya no a la población israelí o a la estadounidense, sino a la población mundial. Os cuento una pequeña anécdota: tuve el privilegio (profesional, que no personal) de participar como reportero de un canal de televisión en un foro-entrevista a Ephraim Halevy, número uno del servicio de inteligencia israelí durante décadas y ex-mano derecha de Ariel Sharon. Una hora y poco frente a este auténtico promotor del genocidio, un par de preguntas incómodas que no me respondió de buena gana y una argumentación propia del mismísimo Himmler me bastaron para comprobar de donde surge el problema de fondo en todo este conflicto: de la mentira y de las tragaderas del ciudadano medio mundial.

Porque escuchar a esta bestia de metro noventa (si no recuerdo mal, aunque es verdad que el recuerdo engrandece en lo físico) que no quería una entrevista directa sino un corrillo de periodistas y requirió de un intérprete y del gran Enrique Cymmermann para despejar las pelotas complicadas me hicieron ver que las maquinarias de desinformación y de intoxicación propagandística surgen SIEMPRE del aparato militar. Porque, señores, este animal dijo que "El estado israelí ocupa territorio palestino con el ánimo de contribuir al desarrollo de esa nación". Y si los medios (FOX TV entre ellos) repiten esta indecente mentira hipnóticamente, u otras que vienen muy al hilo, el Billy Smith medio del estado de Massachussets se lo va a creer, porque no en vano se tira una media de 3'5 horas diarias delante de la tele. Y si Billy Smith se lo cree, entonces estamos jodidos porque hay demasiado Billy Smith en todo el mundo, de hecho cada día hay más, porque Billy Smith es un jodido redneck que practica la promiscuidad endogámica y la calidad (encefálica) de su descendencia se reduce al tiempo que se amplía su progenie (los gilipollas follan mucho entre ellos, generalmente sin tomar precauciones porque son precisamente eso, gilipollas). Demasiada gente deglute criterios deformados por inacción, esto es, por la inacción de no apagar la televisión.

Y entonces nos encontramos con que aunque ande como un pato, sea blanco como un pato, tenga pico como un pato y no pare de hacer "cuac" como un jodido pato, la gente lo que está viendo es un pavo real, porque un polemista dijo que era un pavo real en la tele, porque antes un presentador de un programa de debates dijo que efectivamente era un pavo real, porque antes un periodista escribió que él había visto al maldito pavo real, porque justo un día antes un consejero del gobierno había dicho que había visto a ese pavo real abrir su maravillosa cola de pavo real, porque además antes un viceministro había reconocido que sí, que en la moqueta del jodido suelo de su casa se había cagado el maldito pavo real. Pero el pato sigue siendo pato, y los que dicen que es un pavo real, con sus plumas, sus mierdas en moquetas viceministeriales y demás, son sencillamente unos mentirosos interesados y, quizás a estas alturas, irreversiblemente patológicos.

Y entonces, tras pararte a remontar el hilo de los defensores de la tesis del pavo real, descubres que en el principio, como un Big-Bang de la mentira sistemática, hay auténticos lumbreras como el que menté en el primer párrafo. Lumbreras con ganas de aparecer en los libros de historia cueste lo que cueste. Lumbreras capaces de decir, básicamente, que... bueno, capaces de decir mierda, mierda que básicamente consiste en "defender Israel es defender el modelo liberal de los estados occidentales" y que "Obama debería poner menos empeño en este acuerdo de paz y preocuparse más de que Irán no construya su bomba" (atómica, se entiende). Osea, una mentira gorda que no se cree ni él y otra directamente de comic de fantasía.

"Señores israelíes, tiren ustedes la bomba esa que tienen ahí pillando polvo a los moros, que son ustedes muy blandos", parece haber dicho Aznar delante de sus amigos (de alquiler) israelíes. Que Dios, Alá, Buda, Obi-Wan Kenobi o Chiquito de la Calzada nos pillen confesados, porque el día que todo esto reviente (y con animadores como el del bigote no parece que vaya a tardar mucho) nos vamos a acordar, y mucho, de todos esos hijos de puta que alientan las guerras y de los palmeros en los mass media que los amplifican. A ellos y a sus mentiras.

JM Martín