Naciste (seas quien seas) entre 1940 y 1965. Debes tener, por tanto, entre 45 y 70 años a estas alturas. Si no fuiste de alta cuna, empezaste en tu niñez a trabajar y no tuviste acceso a estudios superiores porque solo estudiaban los hijos de los potentados. Si fuiste de alta cuna (los menos) no doblaste el lomo hasta tener pelos en la huevera y estudiaste con tal de que tus padres cerraran la boca. En ambos casos, para evadirte de tu hastiosa vida, te cogiste tus mierdas, te fumaste tus porretes y te fuiste de putas. Tu familia eran treinta y la madre: antes de llover chispea pero da gustito tenerla dentro. Te criaste con padres, hermanos, tíos, sobrinos, abuelos y nietos. No porque tú lo decidieras: porque era así y punto.
Tú te fuiste por Europa porque no tenías estudios superiores y así era imposible no morirte de hambre. En cuanto llegasteis a España de vuelta, os comprasteis una casa y fuisteis libres al sentir esa sensación de "esta casa es mía".
Yo tendré que irme, como muchos de mis amigos, al extranjero porque aquí no sé si lo tengo más jodido con carrera o sin ella. Tanto si vuelvo algún día como si no, no aspiraré a comprarme una casa, porque no me gusta nada esa sensación de "esta casa es del banco y no sé si dentro de 40 años estaré vivo para disfrutarla".
Tú y los de tu generación habláis de Mayo del 68, de cambiar el mundo, de los antiguos líderes políticos. Tú y los de tu generación habláis mucho de política ahora, habláis mucho de pensar, del trabajador, de los derechos sociales. Tú y los de tu generación criticáis porque es lo que hay que hacer con el poder. Tú y los de tu generación corrísteis todos delante de los grises.
Yo y los de mi generación utilizamos la tele para jugar a la Play o ver películas en el DVD. No la encendemos para ver los corrillos que os encantan porque nos parecen una merienda de negros entre "partidarios del partido A y de cualquier barbaridad que hagan" y "partidarios del partido B y cualquier barbaridad que hagan". Los de nuestra generación no criticamos: ello implicaría defender al otro, y el otro es igual de malo.
Si todos los que afirman haber corrido delante de los grises lo hubieran hecho de verdad, le faltaban a España bastantes kilómetros cuadrados. Nosotros no tenemos ningún gris o ningún malote delante del cual correr, porque vosotros les habéis dado el "visto y bueno" y ya no son enemigos del sistema, son el sistema en sí.
A nosotros se nos criminaliza por plantar marihuana en casa, por poner en duda ciertos puntos del sistema, por desarraigo, por no luchar. A vosotros os parecen preocupantes diez macetas de cannabis y no os tiráis de los pelos viendo a mangantes profesionales como Díaz Ferrán o Mario Conde en la Tele y no en la cárcel.
Vosotros os las dais de libertarios y de demócratas, e incluso de buenos estrategas: empleasteis con Franco la estrategia de la paciencia, dejándole morir de viejo y dejándolo todo atado y bien atado. Nosotros somos unos irracionales por plantearnos que deberíamos tener derecho a plantearnos si queremos un Rey o no, por ver que el estado de las autonomías es una animalada sin pies ni cabeza y por ver los nacionalismos como algo normal, propio de un país que no es ni centralista ni federal, que no es ni chicha ni limonada.
Vosotros legitimásteis y seguís legitimando a los bancos, al crecimiento del precio del dinero, a la dinámica choriza y embustera de los altos políticos cuando solo os quejáis en el salón de vuestra casa y votáis a los mismos una y otra vez. Vosotros no vais a salir a la calle porque ya estáis de vuelta de todo. Nosotros salimos y nos comemos los bailes de cifras, cuya versión televisiva es la que os tragáis por que lo dice la tele.
Vosotros habéis pintado el negro porvenir de mi generación. Habéis disfrutado de las vacas gordas y a las flacas las vamos a tener que aguantar nosotros. Vosotros, en vuestras cabezas y en vuestros canales, en los que vosotros mandáis y en los que muy pocos de nosotros queremos entrar por mero asco, sois los buenos y nosotros somos la escoria.
Vosotros sois la panda de ignorantes sabelotodos que habéis alzado a una panda de ladrones al poder, aplaudiéndoles a cambio de unas migajas. Vosotros habéis dejado la casa hecha una mierda, tirásteis las escobas y los mochos y nosotros ahora nos la tenemos que comer así.
Y los guarros somos nosotros.
JM Martín