lunes, 2 de mayo de 2011

Nueve razones para no creer la versión oficial sobre la muerte de Bin Laden y una para sí hacerlo.

NOTA: Llevaba meses con esto cerrado, pero la noticia de la muerte de Bin Laden es tan genial (por olorosa) que he decidido escribir esto como nota de Facebook. No obstante, es una gran excusa para volver a abrir Excrementofobia. ¡Saludos!


Estos son mis motivos para desconfiar de la versión oficial sobre la muerte de Bin Laden:


1) El vídeo del ahorcamiento de Saddam y las fotos de su cadáver tardaron minutos en cruzar el mundo. Medio día después de la muerte de Bin Laden, no hay cadáver.


2) La prueba visual de la muerte del hombre más buscado de lo que llevamos de siglo es esta:http://www.elmundo.es/america/2011/05/02/estados_unidos/1304326652.html Y es un fakehttp://www.youtube.com/watch?v=cqDOt1ZNteE


3) El tipo más buscado de la historia de los terroristas más buscados ha sido acusado de ser el líder de una compleja y atomizada estructura de células terroristas. La información que guardaría ayudaría a entender el funcionamiento de algo tan abstracto y opaco como Al Qeda. Pero nos extraña que este tipo no hable. “Osama no habla, mi sargento. Y está bastante azul”. “Ya hablará, soldado Smith, ya hablará”.


4) Vale, Osama Bin Laden no está azul. De hecho, ahora mismo está en la panza de alguna lubina. Porque claro, lo lógico en estos casos es… ¡¡¡¡tirarlo al mar!!!http://www.publico.es/internacional/373924/el-cadaver-de-bin-laden-fue-lanzado-al-mar


5) El lugar donde se mata a Bin Laden ha sido vendido en cadenas como Cuatro como un auténtico bunker. Sin embargo, en otros se dice que el hombre más buscado del planeta estaba en una urbanización de lujo. Un gran lugar para esconderse, por cierto. http://www.elpais.com/articulo/internacional/asalto/minutos/barrio/lujo/elpepuint/20110502elpepuint_10/Tes


6) No se encuentra a un tipo en 10 años porque está en las escarpadas montañas del Himalaya afgano. Claro, estaba en un bunker-chalet. Tiene una lógica desbordante.


7) El anuncio del presidente Obama coincide con la valoración más baja del demócrata desde que fue elegido. Y justo antes de la precampaña presidencial. Sigamos votando a Obama, él se cargó a Bin Laden. Y bueno, nada es suficiente para sacar la bandera y darse un atracón de Patriotina Forte.http://www.elpais.com/articulo/internacional/Nueva/York/celebra/muerte/Bin/Laden/elpepuint/20110502elpepuint_9/Tes


8) También coincide con una gran cagada hecha ayer por la OTAN, que aparentemente mató a hijo y tres nietos de Gadafi en plena negociación para que abandonase el asedio de Misrata, cosa que por supuesto ahora va a hacer su tía. Y por descontado hoy va a hablar de la situación en Libia y Siria… la tía de Gadafi.


9) El anuncio de la muerte de Bin Laden se produce una semana y un día después de que salgan a la luz los llamados “papeles de Guantánamo”, cables de Wikileaks que entre otras cosas revelan la arbitrariedad de la “inteligencia militar” estadounidense a la hora de encarcelar a sospechosos de ser yihadistas. Lamentablemente, Guantánamo se convirtió en una fábrica de radicales:http://www.elpais.com/articulo/internacional/Yihadistas/gracias/Guantanamo/elpepiint/20110429elpepiint_8/Tes


Y esta es mi razón para creer la versión oficial:


¿para qué querrían engañarnos?



De nuevo y siempre vuestro y de vuestras vecinas:

JM Martin

viernes, 11 de febrero de 2011

Adiós de nuevo y un hola a lo que venga

Soy y seré en gran parte lo que he sido. He sido y soy un producto de aquello que me precedió. Y buena parte de quien me precedió encara hoy un trayecto metido en un frasco de cenizas para reposar donde pasó una dura pero feliz infancia. Nunca me he centrado en lo personal cuando escribo en este blog. Pero hoy es un día distinto. Hoy empiezo un viaje que, en realidad, empecé hace tiempo. Realmente, hoy empiezo a ser consciente del viaje que emprendí antes incluso de empezar a emprenderlo físicamente.

Mi padre fue (qué raro es hablar en pasado de alguien que está sin estar) la persona que me inculcó que las cosas deben cambiar. Más tarde aprendí en la universidad que la evolución es una constante, pese a quien pese. Pero él plantó la semilla. No fue la persona más fácil del mundo, como tampoco lo soy yo. Fue un ilustrado de puertas para adentro, un obrero capaz de dejarme en evidencia culturalmente. Una persona con sus limitaciones, como todo el mundo, pero en cuyo ADN había un viajero tapado: la rebeldía. Fue en su hijo pequeño, yo, donde el polizonte se hizo capitán. Y eso no es bueno per se.

Él me enseñó muchas cosas en vida. Cumplió con su función de padre. Pero se dejó la mejor enseñanza en su marcha: cuando menos te lo esperas puedes hacerte relevante. Él ahora lo es más que nunca. Su modesta sabiduría está presente tres de cada dos segundos. Su sapiencia no es pena, aunque triste es el poso que deja el amargo café de la ausencia. Y su fidelidad a unos principios son el reflejo en el que me miro. Puede que mi esencia sea errónea, pero a ella me debo. No hay nada más equivocado y más contra natura que ir en contra de uno mismo. Detenerse y frenar la dinámica equivocada es un acto de sabia modestia. Y gracias a la herencia que me deja al margen de unas incipientes canas, hoy reclamo mi independencia como ser humano.

Hoy me voy para despedirme mañana de las cenizas que un día fue mi padre. Esta vez sin lágrimas, pero con la rabia de quien no entiende lo que no hay que entender, que es la mecánica interna de la vida. Preguntándome todos los días si lo que hay al otro lado no será algo más que ese fundido en negro que algunos temen. Preguntándome si los sueños que tengo desde hace dos meses y medio, algunos de ellos de una lógica conversacional tremenda, son algo más que una colección de malabares de mi cerebro. Hoy cojo el coche para simular que te digo "adiós", cuando todos los días te digo "hola" en forma de paso hacia delante. De paso hacia mi independencia mental como ser humano. De paso hacia una muerte, espero lejana, en la que me pueda el cansancio y el sentimiento de que hice todo lo que pude para dejar las cosas mejor de como me las había encontrado, que era exactamente lo que tú hacías.

Hoy dejo de escribir transitoriamente en este blog. Porque no tengo demasiado tiempo. Porque tengo que rodar un minidocumental. Porque tengo que investigar más que nunca. Porque no creo que me bequen. Porque ello me hace más independiente, quizá. O sencillamente porque, hoy más que nunca, no estoy de acuerdo con el subtítulo de mi blog y me parece coherente parar.

Porque hoy ya no tengo miedo de la gente.

Hasta pronto.

JM Martín

viernes, 4 de febrero de 2011

La anatomía de la tentativa

Cuando tenía 18 años se me metió una idea en la cabeza: escribir un libro que explicara las leyes universales que indujeran a llevar a cabo un cambio para aumentar las igualdades. Un libro que pasaría desapercibido pero que quizá lograra agitar la conciencia de una o dos personas, cumpliendo su función primaria antes de la secundaria (coger polvo). Un libro que tenía el mejor título del mundo, al menos en mi cabeza: La Anatomía del Cambio. Intenté cien millones de veces escribirlo, hasta que comprendí que lo mejor era dejarlo estar. Demasiada juventud es sinónimo de escasez de perspectivas. Y un libro que contase cómo alcanzar una libertad real que nada tuviese que ver con la de comprar tal o cual marca de lavadora no podía permitirse el lujo de ser corto de miras o poco riguroso.

Con el tiempo he llenado mi vida de experiencias con el único objetivo de aprender para cuando me pusiera a escribir mi obra atrapapolvo. No creo que lo haya conseguido de momento y, sinceramente, no creo que lo vaya a conseguir. Cuando uno cree que algo es interesante siempre corre el riesgo de pasarse profundizando y acabar dándose cuenta de que incluso el espacio entre dos átomos es profundizable. Y entre dos átomos me hallo perdido.

El mundo necesita entrar y salir de ese metafórico espacio interatómico. Ver, experimentar, agitarse ante el fracaso propio y volver a intentarlo para nunca conseguirlo. Quizá en esa derrota constante que sabe a victoria y viceversa está la clave del devenir humano. Probablemente de ahí salga lo constructivo de la autocrítica, de la adicción a tropezar siempre con la misma piedra, mejorando en ese camino. Y entre caída y caída, entre repetición y repetición, tan sólo una cosa cambia y puede hacer cambiar al resto: el estilo con el que uno y muchos se ahostian ya no contra esa estúpida piedra sino contra la estupidez propia de no haberla visto desde el principio.

El mundo necesita muchos Hosnis Mubaraks. El mundo necesita hijos de puta contra los que luchar. El mundo necesita piedras en forma de injusticias estructurales. Necesita hacer cambios y luchar por hacerlos mejor. Y necesita equivocarse haciéndolos. Y necesita como agua de mayo ser capaz de darse cuenta de las inmensas cagadas que comete. Ser consciente de que meter una papeleta cada cuatro años es un paso importante pero no un final digno del camino. El mundo necesita ir paso a paso y no esperar dosmildoces o profecías adventistas o civilizaciones extraterrestres o dioses supramorales o dogmas proteccionistas para aprender el fin último, que no es otro que el cambio constante.

Quizás algún día escriba ese libro. Quizás entonces una de cada mil personas que pudieran leerlo no se queden dormidos en la décima página. Pero quizá para el día en que las canas de mi barba sean mayoría me haya dado cuenta de que fui tan afortunado que jamás necesité escribir ese libro porque esa anatomía del cambio habría sido un perfecto álbum de fotos cuya portada bien podría ser la Plaza de la Liberación.

Quizá algún día me toque comprar ese álbum. Mientras tanto quiero seguir aprendiendo a ahostiarme.


JM Martín

jueves, 30 de diciembre de 2010

Feliz 1984

Se nos va 2010, se nos va una década entera. El tiempo, relatividad al margen, tiene un paso uniforme e invariable, pero en fechas como estas parece que arroja una aceleración a nuestros ojos. Y es que en estos casos el observador, más que modificar el objeto, permite que éste se cree con todo tipo de artificios delante de sus vicarios ojos, que se han acostumbrado a que sea la cámara y no el cuerpo quien haga los cambios de plano. Pero claro, los lujosos y brillantes recursos de pirueta con los que se presenta la realidad siempre esconden un poco lustroso cartón. Los Industrial Light & Magic de quienes la diseñan no son tal cuando se mira con atención: no hay marioneta a la que no se le vean los hilos ni animación que parezca real cuando uno le da al pause de su reproductor.

Quien lea estas líneas seguramente habrá fagocitado ya, incluso sin quererlo, numerosos recuentos de los sucesos más importantes de la madura década que cae ya del árbol. No soy yo, una persona cualquiera, quien debe resumir las noticias de estos últimos diez años. Pero sí creo que es conveniente que por un momento asumamos ese papel que abandonamos hace tanto, el de observador que puede hacer un zoom con su mente y no con la cámara, y decidamos retomar el interés por el árbol del que caen las hojas del tiempo. Si las hojas caen inevitablemente, no hace falta ser un erudito para comprobar que el frío se aproxima. Un frío esperemos otoñal y no invernalmente severo que muestra los tonos menos vistosos del árbol. Unos tonos que son tan propios como los alegres de la primavera, y que seguramente sean todavía más analizables.

Los tonos oscuros, menos agradables, del árbol de nuestra sociedad tienen nombres propios: desinformación, manipulación, teatro y conformismo. No pertenecen a una nueva paleta de colores, de hecho son tan viejos que podríamos decir que conforman el fondo del lienzo. Los tres primeros son tres grados del mismo color y el uno lleva al otro en una progresión cíclica. El cuarto es el combustible de esa sucesión, el disolvente necesario para hacer que fluyan los otros tres. Los primeros surgen de la trabajada inteligencia reptiliana y territorial de quien pretende salvaguardar un poder, mantenerlo y acrecentarlo en la medida de lo posible. El cuarto es producto de la necesidad de comodidad, de gregarismo, de economía cognitiva de quien supone la mayoría. Lamentablemente el mayor cáncer es este último, por la sencilla razón de que está más extendido.

Durante este último año hemos podido constatar varias cosas. Hemos comprobado que la crisis económica no es la única que existe. La crisis de autoestima de la población occidental, por acotar, es todavía más galopante. Hemos dejado a una minoría que decida nuestro criterio, el cual nos embute mediante ese maravilloso invento de la manipulación mental que son los medios de comunicación. Hemos dejado que la confusión sea tan grande que es difícil ver que no hay problemas en el sistema, sino que el sistema es el problema en sí. Hemos hundido nuestras cuencas oculares en espectáculos varios mientras se nos ha ocultado la magnitud de la pereza constructiva de la clase política. Hemos encarcelado nuestro criterio para dejar que un tipo que deja al descubierto las vergüenzas de los gobiernos mundiales sea procesado y vigilado. Hemos acudido impertérritos al espectáculo de la censura económica, dejando que ciertos magnates de dudoso abolengo silencien perspectivas incómodas a cambio de un canal de telerrealidad veinticuatro horas. No hemos protestado cuando quienes cobran de nuestros impuestos han empleado salvoconductos en muchos casos ilegales para aumentar su patrimonio. Hemos dejado que la fobia o la filia hacia un partido u otro deje que acepte en nuestro nombre actitudes inaceptables en una democracia saludable. Hemos reducido la critica a los políticos de nuestra tendencia, y por tanto la autocrítica, al cero. La pasividad ha sido la nota predominante en esta década, de ahí los tonos alarmantemente grises que se empiezan a apoderar del árbol.

Desearía un 2011 lleno de oportunidades, lleno de cambios de actitud, lleno de calidad humana, de decencia política y de despertar social. Sin embargo, tras mirar detenidamente el árbol he empezado a pensar que quizá el tronco esté en tal punto de afección que deba ser trasplantado para que podamos ver brotes de colores más vivos. No creo que queden ya demasiadas frutas por pudrir, y por descontado creo que a estas alturas se pueden salvar pocas ramas. Quizá sea conveniente empezar a pensar en los esquejes que perpetúen la vida del árbol.

Os deseo un feliz 2011, aunque a algunos nos venga otra cifra a la cabeza cuando pensamos en el año que nos viene.


JM Martín


miércoles, 22 de diciembre de 2010

Desinforman, ergo seguiremos peleando

Esta mañana, a propósito de la euforia generada por la revocación de la Ley de Economía Sostenible (que contenía pero que no era la Ley Sinde), me ha llegado un mail criticando la pensión de Teddy Bautista y expresando que hay que "meter caña a esos ladrones de la SGAE".

Ok, esta ha sido mi respuesta, la cual he editado parcialmente para eliminar trazos de identidad. Tomadla como un post de Excrementofobia porque creo que no puedo expresar dos veces lo que siento con la misma intensidad:
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Queridos amigos:

Como persona muy orgullosa de haber estado tumbando webs mediante el procedimiento conocido como DDOS (que mañana será ilegal, pero ayer no lo era), lo que de algún modo ha contribuido a tumbar la Ley que se tumbó ayer (presión social la llaman), hago saber:

Que los medios han mentido: no se ha peleado en contra de esta ley por el tema de autorías. La Ley Sinde no deja de ser un pliego de la Ley de Economía Sostenible,una trigesimotercera parte de una SUCIA Y VIL LEY redactada por economistas y directivos de lobbies en EEUU en el año 2001 para el gobierno de Aznar. Ese proyecto de ley (un anteproyecto tarda una media de 3 años en llegar en forma de propuesta al Congreso) ha ido de mano en mano en la Moncloa. Aznar no lo pudo aprobar porque perdió las elecciones de 2004, pero eso da igual, porque en Europa mandan los EEUU y el Fondo Monetario Internacional.

No hagáis caso a los medios: ellos son la puta del poder. Se ha luchado (y se peleará, porque el 18 pasa al Senado sin la Ley Sinde) porque es UNA LEY REDACTADA POR LA ÉLITE NORTEAMERICANA. Para invadir se pueden usar tanques y aviones militares o se pueden usar leyes. Ayer el mismo texto se aprobó en EEUU, Guatemala y Venezuela. Según esa ley, tal y como está aprobada, se equipara derecho virtual con derecho civil, por lo que cualquier página web que dijese "este ministro o este congresista es un corrupto por que tal y cual" podría ser cerrada en un plazo nunca mayor a 4 días sin necesidad de autorización judicial. Eso es contra lo que se ha luchado y se va a luchar desde internet y desde las calles.

Que no os engañen, que el árbol de la Ley Sinde no tape el bosque. Que los votantes acérrimos del PSOE no os convenzan con el tema de las autorías. Que los votantes acérrimos del PP que no toleran otro partido en el poder no os vengan con que la Sinde tal o que la Sinde cual, que si Zetaparo, que si el desGobierno y que si mil etiquetas irrisorias mas. Llamemos a las cosas por su nombre: los dos partidos mayoritarios de este país (y seguramente el resto) son LA MISMA MIERDA que nos ha estado intentando encasquetar una ley redactada en los EEUU desde 2001. Lo de la SGAE es lo de menos.Lo de Teddy Bautista, y hablo como músico, es una minucia comparada con ser legislado desde fuera de mi país, y aquí hablo como ciudadano preocupado. Lo que me importa es que DA IGUAL A QUIÉN VOTES, porque tú y yo vamos a ser cada día mas y mas pobres para que cuatro elitistas que enarbolan la bandera de la libertad sean cada vez y cada vez más ricos.

Si os tragáis lo que digan los medios, vuestros vecinos, vuestros profesores, vuestros alumnos, vuestros clientes, vuestros empleados, vuestros socios, vuestros jefes y vuestras familias pueden darse por jodidos. Los medios (y yo he sido reportero, he recogido sobres petados de pasta de ayuntamientos para que se hable bien de ciertos políticos) los medios oficiales son BASURA AL SERVICIO DEL PODER.

Lo de la SGAE es una cortina de humo, lo de las descargas, lo de las autorías (y mirad que soy músico y me cago en la SGAE, pero mucho mucho mucho), lo de el propio personaje de la Sinde son cortinas de humo para esconder la evidencia, y la evidencia es que cada vez el ciudadano manda menos. Y eso es intolerable hasta decir BASTA.

Ahora elegís: os informáis en internet, que es jodidamente inmensa, en medios que nada tengan que ver con las televisiones y periódicos españoles y entendéis que es necesario que desde el primer hasta el último mono la gente se mueva, u os quedáis viendo el fúrgol o Sálvame Deluxe mientras absolutamente todo se va a la mierda y acabamos siendo una subsede de cualquier megabanco estadounidense, que es el camino que llevamos. Y si alguien cree que bajo el protector brazo del tío Sam vamos a vivir mejor que con un congreso elegido por sufragio universal, entonces es que no aprecia su autonomía como individuo.

Y ahora, si lo consideráis oportuno, le dáis la misma bola a este mail que al de Teddy Bautista, porque ese tío es un cabrón y un jeta pero los que mueven los hilos son muchísimo peores.

Salud y felices fiestas y recordad: los bombardeos sobre Belén hacen llorar al niño Jesús.

PD: No hay peor esclavo que aquel que cree ser libre.
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Pues eso. Que felices fiestas de mierda, y que no os creáis nada de lo que digan hoy los medios oficiales. Que no han ganado los piratas ni los adalides del todo gratis. Que sencillamente hemos evitado que al ciudadano español lo legisle una potencia extranjera. Así de simple

martes, 21 de diciembre de 2010

Carta a la ministra Sinde y al congreso

Querida ministra de cultura, queridos miembros del Congreso de los Diputados:

Soy un joven valenciano de 28 años. Soy músico, de esos que cargan su furgoneta con los trastos cuando acaba el concierto. De esos que, si hay suerte, cobra por tocar. De esos que, si el dueño del local se estira lo suficiente, bebe algo gratis por tocar en su antro. De esos que no viven en mansiones en el extranjero. De esos que no pagan impuestos en Andorra, en Suiza, en las Caimán o en otro paraíso fiscal. De esos que, por haber grabado cosas con gente dada de alta en SGAE, tuvieron que darse de alta en la Sociedad General de Autores Españoles para que el poco dinero que pueda sacar por reproducción de mi obra no se vaya a arcas que no son mías, porque al fin y al cabo grabar un disco me cuesta una barbaridad. Aunque claro, si a final de año este poco dinero no supera determinada cuantía, la SGAE lo retiene. Cosas de la vida del artista.

Soy también un culo inquieto. He trabajado en radio, en TV como reportero de informativos. Soy blogger. Soy filólogo, sigo formándome para ser un doctor en lingüística aplicada e investigo discurso político y manipulación de los medios de comunicación. Y he de decir que sí, que cumplo con mis obligaciones como ciudadano responsable y acudo a las urnas cada 4 años.

Como ven, tengo inquietudes. Y su ley de Economía Sostenible luce un altisonante título pero me genera inquietud. Y a ustedes, señores del congreso, debería generarles también inquietud y desasosiego. Porque el ciudadano se está expresando y ustedes quieren imponerse a toda costa. Y todos ustedes, no solo los congresistas del PSOE, sino los del PP, PNV y CiU, deben empezar a preocuparse por la integridad y la estabilidad que su privilegiada posición les otorga. El ciudadano habló ayer: si uds pueden cerrar lo que quieran en internet, nosotros podemos cerrarles a uds sus webs siempre que queramos.

Uds han manipulado el mensaje gravosamente: difunden allá donde hay un micrófono que el ciudadano quiere lucrarse a base de explotar las producciones ajenas. Parece que la única finalidad de los internautas sea bajarse discos y películas como si no costase.

Rotundamente NO. Esta ley es un peligroso precedente: ustedes quieren regular algo que se regula por sus propias fuerzas de compensación. Ustedes quieren que el único reducto de información contrastable y crítica para con el poder sea una televisión a su servicio. Esa es la única premisa de su Ley de Economía Sostenible. Los flecos referidos a defensa de derechos de autor son sólo la salsa, pero el filete es de dimensiones inadmisibles. Ustedes no solo no escuchan al ciudadano, algo aberrante en un estado de derecho. No es ese su único pecado.

El pecado más grave es habernos tomado por tontos. El pecado capital es, sin duda alguna, querer aprobar una ley que ha sido proyectada desde los EEUU. Una ley que pretende que no hayan más Wikileaks, que no haya disidencia al borreguismo, que no haya diversidad de pensamiento, que no haya libertad de expresión. Ustedes, los políticos, nos venden banderas, lemas pegadizos, palabras talismán, himnos y bandos. Nos separan. Pero son todos lo mismo: mamporreros al servicio de una élite económica que dicta la mordaza de turno.

Nos imponen leyes diseñadas por otros. Subvierten el sentido de las cartas magnas de las naciones. Intentan poner por encima derechos de unos pocos y por debajo la igualdad de derechos, algo que figura en nuestra Constitución, esa que nunca quieren tocar pero de la cual pasan siempre que quieren. Nos han demostrado que no importa quien salga elegido en los comicios: mandan siempre los mismos. Han empleado a la ministra Sinde, sin duda una persona con una dignidad a todas luces nula, para tener una imagen tras la cual se pueda parapetar un asalto a las libertades ciudadanas que trasciende a la soberanía nacional. Y la soberanía nacional, señores políticos del estado español, emana del ciudadano.

Imaginen un paisaje frondoso ¿Saben lo que pasaría si ahora pusiéramos una puerta en mitad de esa sabana? Que al final la vegetación se tragaría esa innecesaria barrera. Uds no pueden poner puertas al campo. La cultura no es lo que ustedes dicen o establecen, la cultura es la expresión visible, audible y tangible de una sociedad. Y la sociedad somos nosotros, los ciudadanos. Y la sociedad regula la cultura. No pueden ponerse por encima, porque en el momento en el que lo intenten se les echará el caos encima.

Ustedes han actuado, pero se han olvidado de que tienen jefes. Concretamente, 48 millones de jefes. Y dentro de este gran consejo de administración, hay algunos que estamos muy enfadados y que no vamos a tolerar que el servicio siga campando a sus anchas. Uds están a nuestro servicio, pero hace tiempo que lo olvidaron.

Así que el ciudadano va a actuar esta tarde igual que actuó ayer. Quien quiera taparse la cara, lo hará. Quien no quiera, como yo, no lo hará. Y entraremos en masa en esas páginas de asalto mediante LOIC (aquí podéis descargaros el programita, es muy fácil de usar, indicando la web y ponendio, importante, el tipo de ataque, que será HTTP) y en tantas otras similares e introduciremos la web del congreso y les dejaremos claro que si los gobernantes no legislan en pro de los ciudadanos, entonces no van a legislar en pro de nadie.

Y si mañana ustedes dicen que internet tiene que ser regulada y depurada porque genera ataques a las sacrosantas instituciones, entonces nosotros diremos en voz alta que la democracia española y mundial debe ser depurada porque conspira contra el ciudadano.

La guerra ha empezado, pero recuerden que fueron ustedes los primeros agresores. No lo olviden, porque algunos no olvidan, no perdonan y son legión.

Somos.

JM Martín

martes, 7 de diciembre de 2010

Por qué es tan importante el fenómeno Wikileaks (1)

Al escribir estas líneas, tengo la interesante sensación de que probablemente cuando lleve un párrafo mi opinión estará absolutamente desactualizada. Los hechos se acontecen a una velocidad vertiginosa, y esto es algo lógico viviendo en la era de las prisas. He tratado de informarme en los últimos días, analizando dentro de lo posible determinados "cables", indagando en sus efectos más incluso que en sus contenidos y tratando, ante todo, de pulsar la opinión del internauta. Y como sé que en estos días la información emerge a borbotones, y como sé que a veces peco de verborreico, voy a tratar de sintetizar en algunos puntos muy simples todo lo que percibo en este asunto tan enorme. Allá voy:

1) El ser humano no puede vivir como hasta ahora: sabemos que existe un Occidente, un Oriente, un Tercer Mundo. Las diferencias son abismales, pero en esencia existen dos cosas que son comunes a todos estos mundos dentro del mundo. La primera es la presencia de desigualdad, que en algunos casos llega a ser sonrojante. Ya no sólo desigualdad económica, sino social según géneros, según religiones, según estratos culturales. La segunda es la presencia de secretos. Los secretos sólo benefician a unos pocos. Los secretos provocan la desigualdad. Es un hecho incontestable.

2) El ser humano está dormido y es esencial que despierte: los secretos no proporcionan estabilidad, los secretos sólo provocan que una parte del mundo esté demasiado acomodada, dejando hacer a los poderes fácticos lo que les viene en gana. Mucha gente está opinando en foros que por culpa de Wikileaks pueden haber muchas muertes de inocentes, lo que no deja de ser de una ironía y de un sinsentido bestial, dado que ahora mismo existen aproximadamente 50 conflictos armados en todo el mundo y sólo estamos informados sobre un par. Estar dormido es estar desinformado, y estar desinformado es permitir la desigualdad, es ser víctima de esa trampa que uno permite.

3) El gran triunfo del sistema es el miedo institucionalizado: decía Woody Allen que el ciudadano ha preferido ser un contribuyente tranquilo antes que un ciudadano comprometido. Ese es el gran triunfo del sistema: la falsa noción de que se han conseguido avances y que es suficiente. Esto lo digo yo, y puedo estar equivocado: si el ser humano supiese lo que puede llegar a lograr, dejaría de tener miedo a perder lo poco que tiene.

4) Para lograr avances, hay que conocer la información: porque no me fío de un médico que vaya a curarme sin ni tan siquiera ver las radiografías. El ciudadano tiene una gran responsabilidad, y es la de conocer la información que se maneja en su mundo. Si la ignora, está negándose el bienestar real. Si se quiere enterar de que su gobierno fue puesto a dedo por la CIA, si se entera de que el crack del capitalismo ha sido diseñado en un laboratorio, si se entera de que su fiscal general ha consentido la muerte de un periodista en la guerra de Irak cediendo ante las presiones de cierto servicio de inteligencia, comprobará el estado de putrefacción de su mundo. Y cuando lo conozca, tendrá que dar el primer paso hacia el cambio: imponer su autoridad como ciudadano.

5) Quien no desee conocer la información, será merecedor del sufrimiento que le venga encima: porque estará consintiendo no sólo su manipulación, su ninguneo, sino el de gente que no está de acuerdo con el abuso de los poderes. Quien consiente la corrupción, merece ser expoliado, pues está siendo responsable del mal uso de su bolsillo y del de sus conciudadanos. Quien quiere vivir al margen de la información que Assange y Wikileaks está liberando, está pidiendo a gritos que lo entierren bajo una montaña de mentiras, de excusas, de engaños y de basura institucional.

6) El mundo es un escenario, pero se puede cambiar: porque los poderes son actores, pero quien paga las nóminas de esos actores somos nosotros, los ciudadanos, los directores de la obra. Y los jefes tienen el derecho a recoger informes periódicos sobre qué demonios se hace con su dinero. Y Wikileaks nos está sirviendo en bandeja de plata la montaña de facturas que hace tiempo se nos adeuda. Y tener esa información ya es un cambio. Ahora solo hace falta que todos los dueños de esas facturas reclamen lo que es suyo: el control de la obra. Es una cuestión de autoridad.

7) Se está librando una guerra, y todos podemos elegir el bando: el campo de batalla es internet. En un bando está un grupo de ciudadanos que abogan por la libertad de expresión, sin mordazas, sin tapujos. En el otro está la voz del amo, quien nos da tranquilidad y nos sirve cada vez menos comida en el plato. Cada uno elige. Para estar en el primer bando, se exige compromiso. Es difícil estar en él: hace falta apoyar, divulgar, transmitir la palabra, aportar conocimientos informáticos, copy-pastear enlaces, no callar. Para estar en el segundo bando, no se exige nada: solo hace falta callar y creer, confiar en el "estado de derecho". Es fácil estar en el segundo bando. Estar en el primer bando te hace de los malos, de los terroristas, de los peligrosos. Estar en el segundo bando te hace bueno. Elegir es gratis, pero al final de la partida va a haber un precio a pagar. Y si ganan los buenos, el precio va a ser altísimo.

8) Malas noticias, internet pertenece a los buenos: pero tranquilos, porque aun así se pueden hacer cosas. Amazon y PayPal están fastidiando a esa red terrorista llamada Wikileaks. Twitter también parece enarbolar la (falsa) bandera de la libertad. ¿Quieres jugártela en tierra hostil? Gente como ALT1040 te explica como. Todo es indagar. Y sí, se pueden hacer cosas. Muchas.

Continúa mañana, aquí, en tu pequeño blog de mierda.